Mexico del Norte
 
                                                                          México del Norte
                                                                       Jorge Mújica Murias
                                                                 mexicodelnorte@yahoo.com.mx

                                                                    

                                                                      
Terroristas Verificados


       El tema de la inmigración, la documentada y la que no tiene papeles, volvió a discutirse en el país esta
semana. Nomás que pa’ no variar, es una discusión en contra, y no a favor. Esto pasando mientras el
movimiento inmigrante no tenga una propuesta propia por la que todo el mundo pueda luchar, en vez de
esperar propuestas chafas de los Demócratas y los Republicanos.

       La discusión de la semana consiste en cómo fregarnos más, y se centra en el famoso Programa
Electrónico E-Verify. Por un pelito se escapó de formar parte del paquete de recuperación económico de
Barack Obama, y por otro pelito se escapó de formar parte del presupuesto del año 2009 con el que el presi
espera gobernar al país. Pero se discutió (y sus proponentes perdieron la discusión), las dos veces. El E-
Verify permite a los patrones y al gobierno federal comprobar el estatus migratorio de los trabajadores
recientemente contratados.

       En su última aparición en la agenda de discusión, la del presupuesto 2009, el Senador Republicano Jeff
Sessions quería renovarle los fondos al E-Verify por cinco años, pero a final de cuentas se aprobaron
solamente seis meses. Como quien dice, “nomás” seis meses de fregarnos la vida.

       Cerca de 2 mil negocios se han estado inscribiendo voluntaria u obligadamente en el E-Verify cada
semana, lo cual suma unos 112 mil registrados hasta la fecha. A ese ritmo, todos los patrones estarán
inscritos en el E-Verify… ¡para el 2035! Como quien dice, igual que el famoso muro de la frontera, será como
una cárcel de tres paredes, de la que todo el mundo se podrá salir cuando le de la gana.

       Eso si, como todos los inmigrantes somos “terroristas” en potencia, los datos de los pasaportes de los
ciudadanos naturalizados, los “Americanos nacidos en otro lado”, ya se están compilando en la base de
datos del E-Verify, que está vinculada a las bases de datos del FBI, la Administración del Seguro Social y del
departamento de Seguridad Nacional.


                                                                          
El Caldo y las Albóndigas


       La razón para cruzar los datos de los pasaportes, ojo, es que una evaluación que hizo la oficina de
Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), dio como resultado que “la información de ciudadanos
nacidos en el extranjero tenía más probabilidad de estar expuesta a errores”. De hecho, según la Oficina de
Responsabilidad Gubernamental, los datos de hasta un 10 por ciento de inmigrantes naturalizados
ciudadanos estadounidenses están equivociados.


        
Pero como quien dice, en vez de corregir los errores, producto en su mayoría de errores de dedo,
errores tipográficos, ortográficos, y de la negativa a aceptar que los coreanos escriben primero su apellido y
luego su nombre y que los latinos sí tenemos mamá y también usamos su apellido, lo más correcto es
ponernos en la lista de criminales, sospechosos de terrorismo y demás del FBI.

       Es más, ante sus dos fracasos, Jeff Sessions jura que va a proponer el E-Verify como una ley
independiente, con presupuesto propio,  sin fecha de extinción y obligatorio por lo menos para todas las
empresas que reciban lana del gobierno federal.

       Dice el Republicano de Alabama que el E-Verify es un “componente clave para la creación de un
sistema de inmigración legal... para eliminar el imán de empleos que atrae a la gente a nuestro país de forma
ilegal”. No le pasa por la cabeza que el imán son los empleos y los salarios, dos cosas cada vez más escasas
en los países de origen de los inmigrantes…


       
Y no se le ocurre tampoco que con el tal E-Verify el caldo le sale más caro que las albóndigas. La
Oficina de Presupuesto del Congreso, en un estudio del E-Verify hace un año, advirtió que extenderlo
“disminuirá los ingresos fiscales en 17 mil 300 millones de dólares en 9 años” porque (elemental, mi querido
Watson), “muchas empresas buscarían formar alternativas de pagarle a los indocumentados que contraten,
evadiendo impuestos”.


       
Pero la bronca va más allá. Don Barack Obama es un decidido apoyador del E-Verify. Lo propuso y lo
respaldó mientras era senador de Illinois, y lo considera “parte de una estrategia integral para reformar el
maltrecho sistema de inmigración”.


       Y el mal ejemplo cunde… A principios de marzo, el Congresista Demócrata del 3er Distrito de Illinois,
Dan Lipinski, firmó una carta conjunta, nada más y nada menos que con el “coco” de los inmigrantes, el
Republicano Jim Sensenbrenner, protestando por la derrota del E-Verify en el presupuesto 2009.

       Si seguimos así, Barack va a proponer mañana la HR 4437… aquella de Jim Sensenbrenner en 2006…